08 Mar Bienal del Chaco: el arte que vuelve a poner a Resistencia en el mapa cultural del mundo
Hay ciudades que se cuentan a través de sus edificios, otras a través de sus plazas. Resistencia eligió contarse a través del arte. Y cada dos años, cuando llega la Bienal Internacional de Escultura, esa identidad vuelve a proyectarse al mundo.
A poco más de cuatro meses para su inicio, la cuenta regresiva ya comenzó. Del 17 al 26 de julio, la ciudad de Resistencia volverá a transformarse en un gran taller a cielo abierto con una nueva edición de la Bienal Internacional de Escultura, un acontecimiento cultural que con el paso de los años trascendió el ámbito artístico para convertirse en uno de los principales emblemas identitarios del Chaco.
El anuncio oficial se realizó en la Casa de las Culturas y reunió a artistas, instituciones, mecenas y organizadores que celebraron una nueva edición de un acontecimiento que con el tiempo trascendió lo artístico para convertirse en una marca de identidad del Chaco.
Un proyecto cultural que creció con la ciudad
La historia de la Bienal se remonta a 1988, cuando 35 escultores argentinos llegaron a la Plaza 25 de Mayo para participar de un concurso nacional de escultura realizado frente al público. Aquella experiencia, impulsada con esfuerzo y convicción por un grupo de gestores culturales, fue el germen de lo que hoy es uno de los certámenes escultóricos más prestigiosos del circuito internacional.
Desde entonces, más de quinientos escultores de distintos países pasaron por Resistencia, dejando obras que hoy forman parte del paisaje cotidiano de la ciudad. Esas esculturas, distribuidas en veredas, plazas y bulevares, consolidaron a la capital chaqueña como un caso singular de arte público, al punto de ser reconocida como una de las ciudades con mayor cantidad de esculturas a cielo abierto del mundo.
Durante la presentación, el presidente de la Fundación Urunday, Josese Eidman, recordó ese recorrido colectivo y destacó que lo que comenzó como un concurso artístico terminó convirtiéndose en una verdadera plataforma cultural.
Según señaló, con el paso de las ediciones la Bienal fue incorporando nuevas disciplinas y actividades, ampliando su alcance y fortaleciendo el posicionamiento de Resistencia como un destino de turismo cultural.
Escultores del mundo en acción
Uno de los momentos más esperados de la presentación fue el anuncio de los artistas seleccionados para el Concurso Internacional de Escultura, quienes trabajarán durante diez días frente al público creando obras que luego pasarán a integrar el patrimonio escultórico de la ciudad.

Los participantes confirmados representan a distintos países y tradiciones artísticas: Néstor Vildoza (Argentina), Alex Sorokyn (Bielorrusia), Georgi Minchev (Bulgaria), Mauricio Guajardo (Chile), José Carlos Cabello Millán (España), Francesca Bernardini (Italia), Anna Rasinska (Polonia), Furkan Depeli (Turquía), Lyudmyla Mysko (Ucrania) y Ulash Urakov (Uzbekistán).
A ellos se sumarán artistas invitados y referentes de diversas disciplinas, entre ellos la ceramista Desirée de Ridder, las escultoras Carola Zech y Norma Siguelboim, el artista Lucas Caricato y el artesano qom Oscar Leiva, procedente de Miraflores, junto con creadores internacionales invitados.
Un acontecimiento que trasciende el arte
Con el paso del tiempo, la Bienal dejó de ser solamente un certamen escultórico para transformarse en un gran encuentro cultural multidisciplinario.
Durante diez días se desarrollarán exposiciones, ferias de arte y diseño, encuentros de artesanos, espectáculos de artes escénicas, talleres formativos y propuestas académicas, además de conciertos y espacios dedicados a la canción popular. También se realizará el Congreso Internacional de Artes y una amplia agenda de actividades educativas.

En paralelo, la feria que acompaña al evento reunirá a alrededor de 1200 expositores vinculados al arte, la artesanía, el diseño, la gastronomía y la producción regional, ampliando la propuesta cultural y turística del encuentro.
El mundo mirará a Resistencia
La Bienal del Chaco 2026 será sede del simposio anual del Comité Científico Internacional de Asuntos Legales, Administrativos y Financieros de ICOMOS, organismo consultivo de la UNESCO en materia de patrimonio cultural.
Será la primera vez que este encuentro se realice en Argentina y en América Latina, lo que posiciona a la provincia y a la ciudad de Resistencia en el centro de una discusión global sobre patrimonio, políticas culturales y gestión del arte público.
Mucho más que un concurso
Con el paso de los años, la Bienal dejó de ser solamente un certamen escultórico para transformarse en un gran encuentro cultural que integra múltiples expresiones artísticas.

Durante diez días, Resistencia ofrecerá una intensa agenda de actividades que acompañarán el concurso escultórico y ampliarán la experiencia cultural para visitantes y vecinos. Entre ellas se destacan el Premio Desafío, destinado a estudiantes de arte; las muestras organizadas por la Asociación de Escultores Chaqueños; y el espacio dedicado a la artesanía, con el Séptimo Encuentro de Maestros Artesanos Argentinos y el Noveno Encuentro de Arte Indígena y Artesanía de Pueblos Originarios.
La programación también incluirá el Festival Filarmónico Juvenil, impulsado por la Fundación Pradier – Redes Culturales; el espacio Madre Canción, dedicado a la canción popular; y Agitá la Bienal, una convocatoria a expresiones artísticas emergentes organizada junto al Circuito Cultural Guaraní y G5 Conexiones.
A estas propuestas se sumarán el Congreso Internacional de Artes, organizado por la Facultad de Artes, Diseño y Ciencias de la Cultura de la Universidad Nacional del Nordeste además de espacios dedicados al arte y la tecnología, cursos, talleres, conferencias y una variada programación de artes escénicas.
La feria que acompaña al evento reunirá además a cientos de expositores vinculados al arte, el diseño, la gastronomía y la producción regional, completando una propuesta cultural que cada edición transforma a la ciudad en uno de los polos culturales más activos del país.
El legado de una ciudad que eligió el arte
La Bienal es también la expresión más visible de un proyecto cultural que se fue construyendo durante décadas y que consolidó a Resistencia como Ciudad de las Esculturas, reconocimiento que con el tiempo derivó en otras distinciones institucionales, como su declaración como Capital Nacional de las Esculturas y Capital Mercosur de la Escultura.

Ese camino, profundamente vinculado al trabajo de la Fundación Urunday y al legado del escultor Fabriciano Gómez, convirtió a la ciudad en un caso singular dentro del mapa cultural argentino: un lugar donde el arte no habita solamente en museos, sino también en las calles y en la vida cotidiana de sus habitantes.
Con una nueva edición en el horizonte, la Bienal vuelve a reafirmar esa identidad y a proyectar al Chaco hacia el mundo, demostrando que el arte público puede ser también una herramienta de desarrollo cultural, social y turístico.
